En algunas especies, generalmente en insectos, existen caracteres sexuales secundarios que ayudan tanto a diferenciarse las hembras de los machos, como para atraerse entre si. Generalmente las diferencias más notorias son tamaño y color. En cuanto al color encontramos innumerables ejemplos de dimorfismo sexual: existen odonatos cuyos machos y hembras son de un color totalmente diferente, la mariposa apolo en la cual varía el dibujo de las alas o algunos arácnidos como
Eresus kollari, que vemos a continuación:
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| Hembra |
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| Macho |