Los machos buscan a éstas
activamente, cortejándolas con “danzas” elaboradas en las que el
movimiento rítmico de los pedipalpos en arácnidos o de la quela en cangrejos, puede jugar un importante
papel a la hora de convencer a la hembra para la copula o en un intento por no ser devorados por las hembras en el caso de arácnidos.
Repasamos algunas de las estrategias reproductivas más significativas de este grupo, que han contribuido a su gran éxito y diversificación.
