Un
macho defiende un área como lugar de oviposición que puede resultar
atractivo para las hembras que llegan, copulan con él y ovipositan
allí. El macho defiende su territorio con agresiones verdaderas, o
físicas, y ritualizadas de otros machos que intenten usurpárselo.
Aparece en odonatos (libélulas del género Calopteryx), ortòpteros como el grillo y dípteros.
